Inicio > NoticiaNegativa > ¿Por qué razón retrasa España su rescate? Debería pedirlo en noviembre como tarde, según Roubini

¿Por qué razón retrasa España su rescate? Debería pedirlo en noviembre como tarde, según Roubini

octubre 1, 2012

roubini_nouriel.jpgHe pasado las dos últimas semanas en Europa visitando a altos representantes de la política y otras personalidades de las principales capitales de la Eurozona (Berlín, París, Roma y Madrid), reuniéndome con banqueros centrales del BCE y el Bundesbank en Frankfurt, y visitando otros países europeos (Suiza y el Reino Unido). Junto con muchos otros altos cargos de la política europea, asistí al Foro Ambrosetti de Villa d’Este, en el Lago Como. El informe de mi último viaje, ‘The train wreck may have only been delayed’, resume mis conclusiones de esas reuniones tanto con políticos como con participantes del mercado. He aquí algunas de sus conclusiones:

En la Eurozona se observan varias tendencias negativas: mayor desintegración y balcanización en la unión monetaria, la recesión se intensifica en la periferia mientras la mayor parte del centro se estanca, y el dinero transfronterizo está alejándose de los bancos de la periferia, empresas no financieras y Estados soberanos.

– La voluntad política de avanzar hacia una unión económica, fiscal, bancaria y política en la Eurozona, junto con la disposición del BCE a ofrecer un puente de apoyo a Italia y España, son dos avances positivos pese a los graves obstáculos para la restauración del crecimiento, la competitividad, los balances externos, la sostenibilidad de la deuda y la convergencia económica.

Sin una unión bancaria, fiscal y económica, la unión política carece de significado. Y sin unión política, se pierde legitimidad democrática. Los obstáculos políticos abundan. En la periferia se nota el cansancio ante la austeridad y en el centro, ante los rescates. La incertidumbre política abunda por toda la UE. Mientras tanto, los miembros de la UE fuera de la Eurozona plantean objeciones serias a la idea de una unión bancaria y tienen el poder suficiente como para impedir el cambio.

– España es el país de la Eurozona que necesita más apoyo oficial para reducir el coste de financiarse a sí misma y asumir el riesgo de refinanciación. Es muy propensa a negociar y acordar un memorando de entendimiento como muy tarde en noviembre. Las grandes incertidumbres que explican el aplazamiento de la petición española de un memorando ya se han desvanecido (el MEDE está autorizado y el BCE ha anunciado el generoso programa de operaciones monetarias simples (OMT) de compras de bonos. Sin embargo, España sigue temporizando por varias razones:

Sigue habiendo cierto estigma político relacionado con la petición de apoyo financiero al FEEF/MEDE y BCE.

Los diferenciales han caído, las amortizaciones de deuda parecen manejables y las autoridades españolas prefieren prenegociar el memorando antes que minimizar el tiempo transcurrido entre la petición y la firma real.

Fuentes alemanas y de Bruselas han sugerido discretamente a España que tal vez le convendría esperar un par de meses antes de solicitar el memorando, hasta que las hostilidades públicas y políticas contra la reciente decisión del BCE (el OMT) se calmen.

La condicionalidad impuesta por la UE/BCE a España puede que no sea más estricta que lo acordado previamente, pero los objetivos fiscales podrían ser muy complicados y no está claro si la troika, que ya ha ajustado el objetivo presupuestario español para 2012 al 6,3% del 5,3%, vaya a mostrarse indulgente.

Es improbable que Italia solicite un memorando de entendimiento, al menos hasta después de las elecciones generales de la primavera de 2013, ya que las acciones previstas por el BCE reducen considerablemente el riesgo de cola de crisis de refinanciación/liquidez. Italia todavía mantiene un acceso considerable al mercado primario, aunque relativamente caro, lo que implica poca necesidad de intervención oficial por ahora. Además, el estigma político de pedir apoyo oficial podría ser nocivo para el gobierno del primer ministro Monti.

Grecia: Alemania y la troika no quieren que se produzca una salida griega de la Eurozona hasta que Italia y España estén respaldadas con éxito, acordonadas y fuera de peligro, y eso va a llevar como mínimo doce meses más. Aun así, creemos que la salida griega en la primera mitad de 2013 sigue siendo probable. Más que la troika o Alemania cerrando el grifo, el desencadenante podría ser la implosión de la dinámica económica y política interna, provocada por la decisión de un joven miembro de la coalición (seguramente el Pasok) de abandonar el gobierno y el programa de austeridad. El BCE y Bruselas son conscientes de que la salida griega depende de esa clase de decisiones políticas y están mandando señales certeras de que el desmembramiento de la coalición podría precipitar la salida de griega más que un programa más indulgente de la troika. Si el Gobierno griego aguanta y se consigue acordonar con éxito a Italia y España, la Eurozona tendrá que decidir entre permitir una salida ordenada de Grecia o, si el riesgo de disturbios geopolíticos en los Balcanes garantiza la permanencia de Grecia en la Eurozona, concebir un plan a largo plazo de unión de transferencias y vendérselo al órgano político alemán.

Francia: las condiciones financieras son estables en Francia por el momento, pero existe un riesgo considerable de que la complacencia y los retrasos políticos en la implementación de la austeridad y las reformas puedan provocar el fin de su luna de miel con los inversores y unas condiciones financieras mucho más duras, justo cuando es más probable que se produzca una ligera contracción.

– Las perspectivas de una unión fiscal con mutualización parcial de la deuda son cada vez más escasas porque a Alemania y al centro les preocupa el riesgo crediticio asociado, mientras que el resto de la Eurozona no aceptará seguramente el poder de veto de su presupuesto fiscal que se exigiría como condición en cualquier mutualización de la deuda. Un escenario más probable sería que el OMT del BCE actuara de sustituto de una mutualización más formal de la deuda. El BCE acabaría desfasando sus compras de bonos, lo que a su vez se reemplazaría con la emisión de eurobonos a corto plazo.

© Copyright Roubini Global Economics (RGE)

Fuente: ElEconomista.es

Anuncios
Categorías:NoticiaNegativa
A %d blogueros les gusta esto: